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miércoles, 15 de julio de 2009
Galgos maltratados
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lunes, 23 de marzo de 2009
Respuesta a la campaña de la iglesia, ¡Protege mi vida!
La Conferencia Episcopal Española (CEE) presentó el 17 de marzo, una campaña con el lema ¡Protege mi vida! Esta actuación se enmarca dentro de la Jornada por la Vida que se celebrará el próximo 25 de marzo.
Una iniciativa que viene acompañaba de un cartel publicitario en el que se emplea la demagogia para reafirmar la posición de este estamento ante la reforma de la Ley del aborto, tomando como contraposición la imagen de un lince, al que etiquetan como protegido, otorgándole una posición de superioridad, en el reconocimiento de su Derecho a la Vida, frente al bebé que se encuentra a su lado.
Desde el PACMA queremos recalcar que la visión que se da de la protección a la fauna en nuestro país en esta campaña publicitaria es engañosa y manipuladora. Para ello utilizan la citada imagen del lince ibérico, junto con otras donde aparecen una tortuga, un águila y una ballena.
Además reforzamos nuestra posición, apoyándonos en las declaraciones que Juan Antonio Martínez Camino, secretario general y portavoz de la CEE realizó a RNE, donde, sobre las campañas de protección a los animales, afirmaba que "es necesario proteger la vida en toda su diversidad, pero es paradójico que nuestras leyes, en este momento ya, protejan menos al ser humano que va a nacer -y si salen adelante determinadas propuestas lo protegerán mucho menos-. Eso no es razonable y lo que queremos es hacer pensar con esta campaña y, en último término, buscar el beneficio de todos, que empieza por el beneficio de los más débiles. Esta campaña da la voz a aquellos que no tienen voz, pero sí que tienen derecho a vivir".
Creemos que las palabras del Obispo Auxiliar de Madrid resultan cuando menos paradójicas y desviadas de la posición de su estamento ante el derecho de los animales a la vida. La iglesia apoya la tauromaquia y con ello, la muerte de miles de toros en España. No condena la crueldad de las corridas de toros y en ocasiones, llega a promoverlas y a ser la beneficiaria de sus recaudaciones.
En nuestro país -lo piense o no, la Conferencia Episcopal Española- millones de animales son asesinados cada año, como consecuencia de la pesca, la caza o las corridas de toros. Animales cuyo Derecho a la Vida no es tenido en consideración por las leyes actuales. Junto a éstos, totalmente desprotegidos, se encuentran otros como perros y gatos, cuyo maltrato, tortura y muerte es penado con multas irrisorias y cuya desprotección ante la Ley es evidente.
Por lo tanto, el PACMA pide a la iglesia católica española que no utilice la imagen de los animales para sustentar su cruzada contra el aborto y el Gobierno. Además, escuchando las palabras de su portavoz, a favor al derecho a la vida de los que no tienen voz, les alentamos a que condenen el maltrato animal en España y retiren su apoyo a la tauromaquia.
Europa Press (Declaraciones completas del portavoz)
Campaña Conferencia Episcopal
http://www.conferenciaepiscopal.es/ceas/familia/vida/2009/d%C3%ADptico.pdf
lunes, 23 de febrero de 2009
La cacería se cobra a Bermejo
Pese a costarle mil euros, la cacería de Bermejo junto al magistrado de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha sido la más cara de su carrera política. Tras convocar una rueda de prensa con carácter urgente, Bermejo ha anunciado su dimisión como titular del departamento. Su sustituto será Francisco Caamaño.
"Sé que lo mejor que puedo hacer por el proyecto socialista es dejar el puesto para que lo ocupe otra persona", ha señalado Bermejo para agregar que cierra una etapa que "ha sido apasionante".
"Nadie es indispensable y nadie debe estar amarrado a un puesto", ha abundado al tiempo que ha concretado que "los cargos publicos son para servir y en el momento en el que uno perciba que no es posible seguir al mismo nivel lo mejor es marcharse". El ya ex ministro seguirá como diputado en el Congreso de los Diputados.
Mariano Fernández Bermejo ha detallado que esta misma mañana ha acudido al Palacio de la Moncloa para presentar su renuncia al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.Sin embargo, según varias fuentes, ya presentó su dimisión la semana pasada, cuando se supo que había cazado en una finca de Jaén sin tener licencia para ello. Zapatero le emplazó entonces a una nueva reunión hoy mismo.
De esta forma, Bermejo concluye un mandato que arrancó el el 9 de febrero de 2007, tras dos años al frente del ministerio.
"Uno no ha venido aquí para estar pegado al banco sino a trabajar por un enorme proyecto en el que creo, creía y sigo creyendo", ha recalcado el hasta ahora titular de Justicia, quien ha agregado que "cuando uno se da cuenta de que está siendo utilizado contra ese proyecto lo que debe hacer es evitarlo, es lo mejor que puede hacer para que ese proyecto continúe".
"Es lo mejor que puedo hacer"
Además de destacar el trabajo realizado por su "magnífico" equipo, ha agradecido al presidente del Gobierno la oportunidad que le ha dado de hacer algo "que está al alcance de muy pocos" en una etapa que ha calificado de "apasionante".
"Vine al Ministerio de Justicia con un enorme bagaje de ilusión, una enorme voluntad de servicio público y aquí me he vaciado. Esa ilusión me la llevo ahora al grupo socialista para trabajar como diputado en el Congreso y continuar ahí la labor que empecé", ha recalcado.
Bermejo ha insistido en que "nadie es indispensable y nadie debe estar amarrado a un puesto si no es para servir" y que en el momento en el que "uno percibe que no solo no está en condiciones de hacerlo sino que está siendo utilizado contra ese proyecto, la labor que le queda por delante es marcharse a otro lado con esa ilusión".
Jueces y venados
Bermejo ha estado en el ojo del huracán tanto por la huelga de jueces como por la cacería en la que coincidió con el juez Garzón, en el momento en que éste instruía la causa por corrupción contra cargos del partido Popular .
El ahora ex ministro de Justicia sólo llegó a reconocer que la montería "probablemente fue inoportuna", pero descartó que fuese a dimitir por ello. Bermejo criticó a los que "disparan" contra Garzón por esa coincidencia, en referencia a dirigentes del PP, que quieren "tapar graves problemas de corrupción".
La cacería del ministro tornó en una cacería contra su persona: el líder del PP, Mariano Rajoy, solicitó su dimisión en cada intervención que hizo desde entonces.
Desde sus filas también llegaron muchas voces críticas , e incluso el ex ministro socialista Jerónimo Saavedra, le recomendó la dimisión como única salida. "Es él (Saavedra) quien debe aclarar ese cuadro de valores; el mío está muy claro", subrayó Bermejo tras reiterar que para él un cargo político debe dimitir si está imputado por un juez en un caso de corrupción.
Ante las protestas de los magistrados, Bermejo reconoció que "un 35% de jueces en huelga ya es significativo" y que la la justicia española necesitaba "un impuslo". Sin embargo, anunció que la huelga no estaba justificada "porque no existe ese derecho y porque su desproporción salta a la vista" y anunció que llevaría al Consejo de Ministros una ley para regular "el modo en que los jueces pueden reivindicar sus derechos", desde la perspectiva de que un poder del Estado no puede ir a la huelga.
http://www.publico.es/espana/203288/dimite/ministro/justicia/mariano/fernandez/bermejo
domingo, 15 de febrero de 2009
CACERÍA. COLUMNA DE MANUEL VICENT EN EL PAÍS
Juntos, el ministro Bermejo y el juez Garzón han participado en varias cacerías. Puede que lucieran abrigos con fuelles en las axilas y una pluma en el sombrero, que desayunaran migas con chorizo en compadreo con el resto de la cuadrilla, que entonaran a coro la salve de los monteros antes de la matanza. Basta con este pavoneo para merecer la repulsa de gran parte de los ciudadanos, más allá de que trataran o no de apañar algún mejunje judicial entre animales muertos o de que ofrecieran, como membrillos, una baza política a la derecha.
Hay que imaginar al ministro de Justicia con el rifle cargado, bien apalancado en el puesto ante un venado, que se ha destapado entre unos arbustos. A través de la mira telescópica vislumbra en primer plano por un instante sus ojos de terciopelo, su belleza, su inocencia y, no obstante, frente a esa armonía de la naturaleza no duda en apretar el gatillo. Entre gran alborozo recibe la felicitación de los secretarios por ese tiro tan certero y luego marca la culata de la pieza ensangrentada con sus iniciales. No posee un espíritu muy fino el ministro Bermejo si no es no es capaz de percibir que los ciervos que mata, miran antes la boca de su rifle llorando. Hay que imaginar también al juez Garzón ajusticiando con propia mano a unos venados, que han sido cebados entre alambradas sólo para que después unos señoritos de pelo ensortijado se den el gustazo de llenarles de plomo la barriga. El ministro Bermejo y el juez Garzón, juntos o por separado, no deberían matar animales, porque el oficio tan delicado de hacer justicia no encaja en una afición tan violenta y antiestética. Es como ver al ministro de Sanidad totalmente borracho. Ése y no otro es el escándalo.
www.elpais.com/articulo/ultima/Caceria/elpepuopi/20090215elpepiult_1/Tes