su novio y se largaran juntos por ahí en pecado mortal.
Cada cual arrima el ascua a su sardina. Y a mí el ascua de la Reina que más me interesa es su amor por los animales y su militancia vegetariana y antitaurina. Comparto su ideario evolucionado y altruista. Hay poderosas razones físicas y metafísicas para no comer animales de sangre caliente. Mira, nunca lo había pensado pero tienen razón los gays. Me siento tan orgullosa de ser vegetariana como ellos de ser homosexuales. Y eso que ahora mismo es más heavy ser vegetariano que homosexual. Por eso me encanta que un restaurante como el Kaskazuri amplie su oferta con un fantástico menú vegetariano. Lo mismo les propongo que con la excusa de la capitalidad cultural sufraguen el Día del Orgullo Vegetariano. Sería genial ¿No? Y yo me subo a la carroza, claro. Con o sin permiso de la Reina. Paso de todo.
BEGOÑA AMEZTOY
www.diariovasco.com/20081110/ultima/reina-20081110.html