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martes, 3 de febrero de 2009

En Fuenlabrada niegan a un niño llevar su comida vegana al comedor escolar


A un alumno del colegio Dulce Chacón de Fuenlabrada le han prohibido llevar su propia comida (vegana) al comedor escolar. Se niega a mantenérsela refrigerada y guardada en sus instalaciones. Esto es una vergüenza máxime cuando lo que debería proveer este centro es de un menú vegetariano a este alumno.

En los tiempos en los que estamos, se aceptan las intolerancias alimentarias, los preceptos religiosos, pero no los menús basados en la ética y en el respecto a todos los animales.

Podéis envíar la carta que copiaré a continuación a las siguientes direcciones:
vgomez@ayto- fuenlabrada. es
jtavira@ayto- fuenlabrada. es
educacion@ayto- fuenlabrada. es
alcaldia@ayto- fuenlabrada. es

Ésta es para el AMPA (hay que entrar y dejar mensaje) y también tiene foro.
http://www.ampadulc echacon.org/spip.php?page=contact

Muy señores míos,

el motivo de esta carta no es otro que el de expresar mi más absoluta indignación y malestar por la decisión del Consejo Escolar del Centro CEIP DULCE CHACON de Fuenlabrada al desestimar la solicitud del alumno S.L.J. en la que se pedía al centro poder disponer del servicio de comedor, no así de su menú, el cual llevaría de casa, dado que dicho alumno es vegano, es decir, vegetariano estricto.

Los motivos, así como los valores éticos y de conciencia que han llevado a S.L.J. a tomar la decisión de llevar una dieta vegana no deberían de suponer ningún tipo de discriminación con respecto a aquel alumnado que, por creencias religiosas, problemas de salud, intolerancia a ciertos alimentos u otras circunstancias, reciben un menú alternativo al convencional. Pero en este caso se le ha denegado la posibilidad de llevar su propia comida de casa y facilitarle los medios necesarios para su conservación y consumo, es más, en ningún momento se exigió la preparación de un menú vegano para el alumno.

Es un hecho evidente que el aumento de niños y niñas que en edad escolar siguen una dieta vegetariana es cada vez más notable. Sin embargo, este incremento no se ha visto correspondido con un mayor conocimiento por parte de los colegios y profesorado. El propio desconocimiento de la situación, el temor a afrontar supuestos problemas o el querer eludir ciertas responsabilidades, se convierten en trabas para su normal incorporación al comedor escolar.

También es un hecho indudable el papel de puente, entre el ámbito familiar y el ambiento social, que ejerce la escuela. De la respuesta de la escuela dependerá la integración de S.L.J. en su entorno social más inmediato.

Es vital educar fomentando la integración social y la aceptación por parte de su entorno, evitando así, la sensación de total desamparo y el sentimiento de culpa y aislamiento que podría sufrir por la falta de apoyo social, en este caso, por parte de su propio colegio.

Aún así, todos debemos trabajar por hacer valer los derechos de S.L.J., que son exactamente los mismos que los del resto de sus compañeros y compañeras. Pero especialmente la administración educativa, que debe de estar preparada para asumir estas diferencias y saber reaccionar ante ellas sin mayores problemas. La sociedad actual así se lo exige.

Les remito al borrador que hace algún tiempo salió del Ministerio de Sanidad para que tengan en consideración que lo que se está pidiendo (llevar la comida de casa) es algo que ya ha sido tratado por instancias superiores. Siendo así, sobra cualquier titubeo a la hora de decidir una medida que ya está siendo demandada por una sociedad multicultural desde la que muchos ciudadanos están empezando a actuar con responsabilidad en casos como la nutrición y su componente ética, ecológica o la relacionada con la salud (todas ellas válidas para quien elige el vegetarianismo) .

Para no alargarme más, me gustaría que este escrito sirviera para transmitir la necesaria idea de normalidad que debe de darse a la dieta vegetariana en el ámbito educativo y pedir al Consejo Escolar del Centro CEIP DULCE CHACON que reconsidere su decisión y reconozca el derecho a poder disponer de un servicio de comedor exento de menú e incluso también se considere la posibilidad de que en un futuro exista como opción el menú vegetariano.

Atentamente,

(Nombre y apellidos)
(DNI)
(E-mail)

lunes, 26 de enero de 2009

Veganismo, una dieta desconocida y saludable

Las peculiaridades de esta dieta hacen imprescindible pedir consejo a un nutricionista  para consumirla

“Los más jóvenes con formación media o superior son quienes muestran más interés por el vegetarianismo a causa de la preocupación que sienten por el trato que se da a los animales en la ganadería intensiva”, explica David Román, presidente de la UVE. Al contrario de lo que comúnmente se piensa "una dieta vegetariana bien planificada, incluso en la variante vegana, es apropiada para todas las etapas del ciclo vital".

La dieta es un elemento determinante en la vida de una persona. Tanto es así que puede condicionar su rutina diaria hasta el punto de limitar decisiones tan habituales como las que implican elegir el mercado de confianza o el restaurante en el que almorzar con los amigos. Optar por una alimentación poco frecuente, como la vegana, se convierte en un obstáculo para los españoles, pues “en nuestra cultura todo gira alrededor de una buena comida”, afirma Mariano Mañas, profesor experto en vegetarianismo del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Granada.

En España, a diferencia de lo que sucede en otros países, no existen datos oficiales relativos a la población vegetariana. Las cifras que maneja la Unión Vegetariana Española (UVE) se remontan a 2006 y se corresponden con lo recogido en un estudio de mercado elaborado por una marca alimentaria, que indicaba que el número de vegetarianos españoles rondaba el 3% de la población total. En un balance posterior, elaborado por los nutricionistas de la UVE, esta suma disminuyó hasta el 0,8% (unas 368.000 personas) tras excluir a aquéllos que aún consumiendo pescado o pollo decían formar parte de este colectivo. De ellos se estima que únicamente el 10% sea vegetalista o vegano. “Los más jóvenes con formación media o superior son quienes muestran más interés por el vegetarianismo a causa de la preocupación que sienten por el trato que se da a los animales en la ganadería intensiva”, explica David Román, presidente de la UVE.

El vegetalismo es más conocido como veganismo, por su traducción literal de la palabra inglesa vegan. Esta práctica se rige por el consumo de una dieta carente de todo producto animal. Pero sus seguidores no sólo renuncian a él como alimento por motivos éticos, morales, religiosos o físicos, además de dietéticos, consideran que su comportamiento tiene que ser ajeno al consumo animal en cualquiera de sus variantes. Esto hace que encuentren numerosos obstáculos a la hora de hacer la compra porque “muchos productos como cosméticos, tintes, películas de cine, botones o jabones se elaboran a partir del cerdo y es muy difícil controlar la composición exacta de los mismos”, explica el profesor Mañas. Por eso, convertirse en vegetalista implica mucho más que la eliminación de ciertos grupos de alimentos.

El constante cultivo de verduras, hortalizas y frutas frescas hace de España un país saludable y el alto contenido en vegetales y leguminosas de la dieta mediterráneas, además de la escasa presencia de carne en ella, la acercan a las costumbres vegetarianas. A pesar de ello, “la importante tradición gastronómica del país hace que sea difícil encontrar vegetarianos”, asegura Mañas. Junto a ello está la idea equivocada que mantiene la inmensa mayoría de la sociedad de que ser vegetariano puede acarrear consecuencias negativas para el organismo por la falta de nutrientes que, como la vitamina B12, sólo es posible incorporar al cuerpo humano mediante la ingesta de carne.

Sin embargo, la postura oficial de la Asociación Americana de Dietética apunta a que “una dieta vegetariana bien planificada, incluso en la variante vegana, es apropiada para todas las etapas del ciclo vital, incluso durante el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia”. Mañas coincide con esta visión y estima que “tanto la vegetariana como la mediterránea son formas de alimentación sanas siempre que sean equilibradas, ahí está la clave”.

Beneficios

¿En qué supera la vegetariana a otras dietas occidentales? Entre las ventajas están el descenso del consumo de grasas saturadas, colesterol y proteínas animales, así como el incremento de carbohidratos, fibra, magnesio, potasio y antioxidantes como las vitaminas C y E. La ingesta de vegetales proporciona una alta cantidad de fitoquímicos que son sustancias biológicamente activas y, aunque no son nutrientes esenciales, producen efectos positivos para la salud. Otros elementos a su favor son que el Índice de Masa Corporal de un vegetariano es inferior al de los consumidores de otras dietas y entre los miembros de este colectivo desciende la tasa de mortalidad por accidente cardiovascular, los niveles de colesterol en sangre y los de presión sanguínea. Algunas enfermedades, como la hipertensión, la diabetes tipo 2 y los cánceres de próstata y colon se detectan en menor medida entre pacientes vegetarianos.

Las peculiaridades de esta dieta hacen imprescindible que todo el que opte por su consumo pida consejo a un nutricionista que lo asesore tanto sobre las diferentes variedades que existen dentro de ella en función de los alimentos que incluyan (algunos vegetarianos consumen huevo, leche y sus derivados, son los ovo-lacto-vegetarianos) como sobre el modo de combinarlos, ofreciéndoles mecanismos para compensar la falta de hierro, zinc o calcio, por ejemplo, y dándoles trucos para aprovechar al máximo sus propiedades.

El correcto seguimiento de estos consejos permite que las dietas veganas, lacto-vegetarianas y ovo-lacto-vegetarianas cubran las necesidades de bebés, niños y adolescentes y promuevan su normal crecimiento pues, según indica la Asociación Americana de Dietética, “estas dietas en la infancia y la adolescencia pueden ayudar a establecer patrones de alimentación saludables a lo largo de la vida y ofrecen ventajas nutricionales importantes [...] sólo las dietas extremadamente restrictivas, tales como la frugívora o crudívora (en las que sólo se consumen frutos o vegetales crudos), se han asociado con un deterioro en el crecimiento y, por tanto, no pueden ser recomendadas para bebés o niños”.

Un requisito imprescindible para que los pequeños crezcan sanos es “enfatizar en el uso de buenas fuentes de calcio, hierro y zinc junto con prácticas dietéticas que promuevan su absorción a partir de alimentos vegetales”. La aportación de vitamina B-12 a niños veganos es absolutamente necesaria y se consigue con fuentes de esta vitamina de origen no animal, entre las que están los alimentos fortificados con B-12 como algunas marcas de bebida de soja, cereales de desayuno y levadura nutricional enriquecida. Los atletas también pueden cubrir sus necesidades nutricionales siguiendo una dieta vegetariana.

http://www.andaluciainvestiga.com/espanol/noticias/3/7268.asp